Qué hacer en Los Belones: 5 planes en Los Belones para sentirte como un local

Los Belones puede parecer, a simple vista, un pueblo de paso en la carretera que lleva a La Manga y Cabo de Palos. Y, sin embargo, si te desvías por la salida 11 en dirección a Los Belones y te calzas las zapatillas, en quince minutos puedes estar rodeado de naturaleza en la falda de una montaña. En cuarenta, en medio de una cala salvaje. Y en poco más de una hora, en una de las cumbres más alta del Parque Regional de Calblanque. Y entre medias, un pueblo donde puedes disfrutar de un viaje gastronómico por una decena de nacionalidades distintas sin moverte de sus calles.

Sigue leyendo porque estos son los planes que te proponemos si no sabes qué hacer en Los Belones, o si llevas aquí años y todavía no los has hecho todos.

Planes para saborear este rincón entre el mar y la montaña

1. Paseo y picnic en la Fuente Grande

La Fuente Grande es un manantial natural a los pies del Cabezo de la Fuente. Fue esta agua la que atrajo a los hermanos Bellón a principios del siglo XIX. Pidieron permiso al Ayuntamiento para canalizar el agua sobrante, los primeros agricultores se asentaron aquí, construyeron sus casas y dieron origen al pueblo. Del apellido Bellón acabó derivando el nombre de Los Belones.

Hoy la fuente está canalizada con un aljibe y un grifo donde mucha gente acude a llenar garrafas. Todavía se conserva el pilón donde antiguamente bebían las mulas. Hay una explanada con bancos donde sentarse a descansar o hacer un picnic, y junto a ella, una hornacina de piedra donde cada primer domingo de mayo se coloca la imagen de San Isidro durante la romería, uno de los días grandes del pueblo, que se celebra desde 1987 con música, juegos y comida desde primera hora hasta que cae el sol. Si quieres saber más sobre las fiestas, aquí tienes toda la información: Fiestas de Los Belones.

La Fuente Grande es, además, el punto de partida natural de tres de los planes que vienen a continuación. ¿Seguimos?

2. Visita la Cueva de Los Belones

Muy cerca de la Fuente Grande, en dirección a las calas, se esconde una cueva que no aparece en ninguna señal y que los palmitos ocultan hasta que estás prácticamente encima de ella. Para acceder hay que abrirse paso entre la vegetación y la roca, así que recuerda llevar un buen calzado para no resbalarte.

Una vez dentro, la cueva tiene espacio suficiente para ponerse de pie. La luz entra por aberturas naturales en la roca, aunque el fondo se oscurece un poco. Pero lo que de verdad sorprende son las vistas al asomarse: Los Belones, La Manga y el Mar Menor desde un mirador que poca gente conoce (aunque tenemos otro aún mejor si sigues leyendo).

Es uno de esos sitios que los beloneros llevan enseñando a amigos y familiares desde siempre, precisamente porque saben el efecto que causa.

3. Sube al Cantalar: el mirador secreto de Los Belones

Los mapas lo llaman Cabezo de la Fuente, pero todo el mundo aquí lo conoce como el Cantalar. ¿Y qué es? Es la segunda cumbre más alta del Parque Regional de Calblanque, con 336 metros, y se puede subir haciendo una pequeña ruta desde la misma Fuente Grande.

El sendero se abre entre pinos carrascos y palmitos, y en unos 45 minutos llegas a la cima. Es posible que te falte un poco el aliento en el último tramo, pero la recompensa merece cada paso: desde arriba se ve el Mar Menor, el Mediterráneo, La Manga, Cabo de Palos, todo el Parque Regional de Calblanque y, por supuesto, Los Belones a tus pies.


¿Quieres más rutas? Los Belones es un punto de partida privilegiado para hacer senderismo. Si quieres ver itinerarios con mapas, duraciones y niveles de dificultad, aquí tienes una guía completa: Rutas de senderismo en Los Belones

4. Baja hasta la Cala de las Mulas

Desde la Fuente Grande parte un sendero que deja atrás el Cabezo de la Fuente en dirección al mar. El camino va adentrándose poco a poco en el Parque Regional de Calblanque, entre vegetación baja y caminos de tierra, hasta llegar a un punto desde el que se puede observar la Cala de las Mulas desde arriba. La bajada final es empinada y estrecha, así que un buen calzado es imprescindible.

La Cala de las Mulas es una playa semisalvaje de arena fina y aguas cristalinas, que refleja el espíritu del resto de calas del parque regional. No hay chiringuito, ni duchas, ni sombrillas: solo la cala, el mar y tú. Así que lleva agua y protección solar y ten en cuenta que la vuelta es cuesta arriba.

¿Y por qué se llama así? Cuenta la leyenda que las mulas de un barco que naufragó cerca de la costa fueron arrojadas por la corriente hacia esta orilla. Las que sobrevivieron, dicen, subieron por donde hoy bajan los senderistas.

Si te quedan ganas de explorar, desde aquí se puede continuar por la costa hacia otras calas de Calblanque.

5. Haz un viaje gastronómico sin salir del pueblo

Esto es lo que más sorprende a quien llega a Los Belones por primera vez: la cantidad de restaurantes que tiene un pueblo de este tamaño, y la variedad de cocinas que conviven en sus calles.

Los Belones lleva décadas acogiendo a residentes de distintas nacionalidades, muchos ligados a La Manga Club y a la comunidad internacional de la zona, y esa mezcla se ha ido reflejando en su oferta gastronómica hasta convertir al pueblo en una anomalía culinaria. En pocos cientos de metros conviven cocina murciana y española (calderos, arroces, guisos del día, tapas de barra), italiana (trattorias con horno de piedra, focaccias, pastas artesanas), francesa, británica (sí, hay un auténtico fish and chips), hindú, japonesa, tailandesa, nepalí, pakistaní y turca.

No es un listado teórico: son locales reales, con gente real detrás, abiertos todo el año. Si no sabes por dónde empezar, aquí tienes una guía con algunos de los restaurantes para ayudarte a elegir Dónde comer en Los Belones.

6. EXTRA: Vete de compras por el pueblo

Otra de las cosas que asombra a quien pasea por primera vez por Los Belones es la cantidad de tiendas y negocios que tiene. Docenas de comercios locales se reparten por sus calles como un centro comercial al aire libre, donde puedes encontrar de todo: moda, decoración, productos gourmet, panadería, ferretería, floristería…

La diferencia es que aquí quien te atiende suele ser el propio dueño, o su familia, o alguien que lleva toda la vida detrás del mostrador. El trato es cercano porque no puede ser de otra manera. Y buena parte de lo que encuentras es producto local o de proveedores de la zona.

Además, también hay una enorme variedad de servicios profesionales de todo tipo. Sin duda, Los Belones es un pueblo de emprendedores. Puedes conocer todos estos negocios antes de venir (o después, para repetir experiencia) en el directorio de Los Belones: el escaparate digital del pueblo, abierto las 24 horas.

¡Esperamos que te hayas apuntado unas cuántas ideas sobre qué hacer en Los Belones! ¿Quieres seguir descubriendo el pueblo? En nuestra guía de qué visitar en Los Belones y alrededores tienes todos los lugares imprescindibles: desde la Iglesia de San Isidro y la Plaza de la Iglesia hasta La Manga Club, Calblanque, Cabo de Palos y mucho más.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *